miércoles, 25 de noviembre de 2020

Eros y Psique

Cuenta la leyenda que hace muchos años había un rey que tenía tres hijas. Las tres eran bellísimas pero la belleza de la menor, Psique, era sobrehumana. Hasta tal punto que de todas partes acudían a admirarla y comenzaban a adorarla como si de una reencarnación de la diosa Afrodita se tratase.
 
Se pueden imaginar el ataque de celos de la diosa ante la belleza de Psique cuando se da cuenta de que los hombres estaban abandonando sus altares para ir adorar a una simple mortal. No se le ocurre mejor idea que pedir a su hijo Eros que intercediese para poner fin a semejante ofensa.

La idea era que Eros, -al que más tarde, en la mitología romana, conoceremos como Cupido, ¿les suena?, verdad-  le lanzase una de sus flechas que la haría enamorarse del hombre más horrible y ruin que pudiese existir. Pero como se pueden figurar la historia le salió fatal a Afrodita. ¿Por qué? Vayamos poco a poco y veamos primero como era la vida de Psique.

A Psique la belleza no le había traído ninguna felicidad. Los hombres, como ya hemos dicho antes la idolatraban de mil maneras, pero ninguno osaba pedir su mano y esto empezaba a preocupar a sus padres quienes ya habían casado a sus dos hermanas mayores.
 
Tal era la desesperación que intentando buscar la solución correcta no se les ocurrió mejor idea que consultar al Oráculo. Pero lejos de encontrar consuelo lo que el Oráculo predijo fue que Psique se iba a casar en la cumbre de una montaña con un monstruo venido de otro mundo.

Y como nadie osaba cuestionar las predicciones del Oráculo, Psique aceptó su destino y sus padres le llevaron hasta la cima de la montaña donde, llorando, la abandonaron. No se preocupen que la historia a partir de aquí solo puede mejorar.
 
Allí se la encontró  Céfiro, quien lejos de abandonarla a su suerte, la elevó por los aires y la depositó en un profundo valle sobre un lecho de verde césped. Psique extenuada con tantas emociones, se quedó dormida y al despertar se encontró en medio del jardín de un maravilloso Palacio de indescriptible lujo y belleza.  

Cuando penetró en el interior escuchó unas voces que le guiaban y le revelaron que el palacio le pertenecía  y que todos estaban allí para servirla.

El día fue transcurriendo de sorpresa en sorpresa y de maravilla en maravilla. Al atardecer, Psique sintió una presencia a su lado: era el esposo de quien había hablado el Oráculo; ella no lo vio pero no le pareció tan monstruoso como temía.                                    

Su voz era suave y amable y le hacía sentirse muy bien a su lado pero jamás dejó ver su rostro y le advirtió que si le veía le perdería para siempre.
 
Así fueron las cosas a lo largo de las siguientes semanas. Durante el día Psique permanecía sola en Palacio y por la noche su marido se reunía con ella y eran muy felices. 

Pero un día Psique sintió añoranza de su familia y rogó a su esposo que le dejará ir a visitarlos. Tras muchas suplicas, y pese a advertirle de todos los peligros que corría con su partida, su marido accedió y pidió a Céfiro que la llevase a la cumbre de la montaña donde la habían abandonado. Desde allí Psique caminó a su casa.
 
Todos la recibieron con gran alegría pero sus hermanas cuando la vieron tan feliz y abrieron los maravillosos regalos que les había traído, no pudieron contener la envidia y no pararon hasta que la pobre Psique les confesó que jamás había visto a su marido. Se pueden figurar que las maquiavélicas y envidiosas hermanas no descansaron hasta convencer a Psique de la necesidad de descubrir quién era su marido.

Su plan era el siguiente, Psique debía ocultar una lámpara y durante la noche, mientras él dormía, prenderla para así ver su rostro.
 
Y así lo hizo. Psique volvió al palacio en el que vivía con Eros y siguiendo el plan de sus hermanas descubrió que su marido era un joven de gran belleza. Emocionada por el descubrimiento le tembló la mano que sostenía la lámpara, dejando caer una gota de aceite hirviendo sobre su amado. Al sentirse quemado Eros -ese era el monstruo cruel que tenía por marido y al que se había refererido el Oráculo- se despertó y cumpliendo su amenaza huyó en el acto para no volver jamás.
 
Sola y desamparada ,sin la protección de Eros, Psique se dedicó a errar por el mundo perseguida por la cólera de Afrodita que seguía indignada ante tanta belleza. Ninguna divinidad la quiso acoger y finalmente cayó en manos de la diosa que la encerró en su palacio y le atormentó de todas las maneras posibles. 

Hasta le hizo descender a los infiernos en busca de un frasco de agua de Juvencia que debía entregar sin abrir. La curiosidad pudo nuevamente con Psique y cuando abrió el frasco quedó sumida en un profundo sueño, cual bella durmiente.
 
Mientras tanto Eros sufría enormemente pues era incapaz de olvidar a Psique. Cuando supo que estaba sumida en un sueño mágico no lo pudo soportar más, voló hacia ella y la despertó de un flechazo; después subió al Olimpo para rogar a Zeus que le permitiese casarse con ella aunque fuese mortal. Zeus se compadeció de Eros y otorgó la inmortalidad a Psique haciéndole comer Abmbrosía. Después  apaciguó la cólera de Afrodita y ordenó el casamiento de Eros y Psique, que duraría para siempre.

La boda de los dos enamorados se celebró en el Olimpo con gran regocijo.

La muerte y el destino


Un día la muerte pasó por un bosque y ahí encontró a una niña. ¿La niña al verla en su hermoso caballo le preguntó, tú también andas perdida?
La muerte la miró, y con una sonrisa le contestó: Si.
Y tú conoces el camino a casa de regreso?
La niña le contestó: No, pero ahora ya no me siento sola y con miedo porque tú estás conmigo.!!!
La muerte sorprendida
le dijo: no me tienes miedo sabiendo quién soy??
Y la niña tranquilamente le contestó:
si vienes por mi está bien.
Pero solo te pediría un favor.
Y la muerte le contestó: SI.
y cual favor sería?
...la niña con carita triste le respondió: Que salves a mi madre, ella está muy enferma y por eso salí a buscar unas hierbas medicinales al bosque y me perdí, lo que más me preocupa es que si no vuelvo mi mamá se va a morir por la enfermedad y tristeza sin mí, porque estamos solas; en casa papá murió hace un año y desde entonces mamá está a cargo de mí y de la casa ....
¡¡¡La muerte borró su sonrisa y por primera vez sintió pena y tristeza porque ella iba por la niña!!!
Y así siguieron caminando cabalgando hasta llegar al camino que lleva de regreso a casa y antes de salir del bosque, se detuvo y la niña le preguntó:
¿Qué pasa? ¿Por qué no avanzamos?
La muerte le contestó:
porqué hasta aquí llego yo!!!
¿La niña sorprendida le dijo entonces, adónde me llevarás si me voy contigo??
La muerte la miró a sus ojitos y le contestó, no; tú no vas conmigo y tu mamá tampoco !!
solo ve y cuida de ella porque a su tiempo volveré y se irá conmigo ...la niña la tomó de la pierna y mirándola mientras su hermoso corcel relinchaba le dijo:
Gracias, y estaré esperándote feliz porqué sé que no eres mala.
La muerte arreó su caballo y se perdió en la oscuridad del bosque.
Todo llegará en el momento establecido por algo que se llama destino.

P.D.:  La muerte no es mala, es justa en el momento indicado.

Un "zorro" astuto

A los 19 años de edad entró a la prisión acusado de infiltrarse en la inteligencia de los Estados Unidos y robó muchos de los secretos del país.

Por su astucia, fue apodado "el zorro".

Su padre es un anciano que vive solo. Quiere plantar tomates dentro de su jardín, pero no puede con el trabajo por la edad que tiene. Le envía a su hijo preso un mensaje que dice:

“Mi querido hijo, deseaba que estuvieras conmigo para ayudarme a arar el jardín y plantar tomates. Ahora no tengo a nadie que me ayude".

Después de un tiempo, el padre recibió una carta de su hijo diciendo:

"Querido padre, por favor no escarbes en el jardín porque escondí algo importante, y cuando salga de la cárcel te diré lo que es".

No pasó una hora antes del mensaje, la inteligencia y el ejército rodeaban la casa.

Cavaron la tierra metro por metro, removieron todo, pero no encontraron nada y salieron de la casa.

A la semana, una nueva carta llegó hasta la casa del anciano padre. Era su hijo desde la prisión: “Querido padre, espero que la tierra haya sido bien arada por los policías, ahora ya puedes sembrar tus tomates y si necesitas algo más, avísame. No puedo estar contigo, pero haré todo para apoyarte como pueda.”

martes, 10 de noviembre de 2020

Fábula de la luz


El fósforo le dijo a la vela:

• Hoy te encenderé.

• ¡Oh no!, dijo la vela, tú no te das cuenta que, si me enciendes, mis días estarán contados; no me hagas una maldad de esas.

• ¿Entonces tú quieres permanecer así toda tu vida? ¿Dura, fría y sin haber brillado nunca? preguntó el fósforo.

• ¿Pero tienes que quemarme? Eso duele y además consume todas mis fuerzas, murmuró la vela.

Entonces respondió el fósforo:

• ¡Tienes toda la razón!. Pero esa es nuestra misión. Tú y yo fuimos hechos para ser luz y lo que yo como fósforo puedo hacer es muy poco, mi llama es pequeña y mi tiempo es corto. Pero si te paso mi llama, habré cumplido con el propósito de mi vida; yo fui hecho justamente para eso, para comenzar el fuego.

Ahora, tú eres una vela y tu misión es brillar. Todo tu dolor y energía se transformará en luz y calor por un buen tiempo.

Oyendo eso, la vela miró al fósforo que ya estaba en el final de su llama y le dijo:

• ¡Por favor, enciéndeme!

Y así produjo una linda y brillante llama.

Así como la vela, a veces, es necesario pasar por experiencias duras, experimentar el dolor y sufrimiento para que lo mejor que tenemos surja, sea compartido y podamos ser LUZ.

Nunca olvides que siempre debemos ser luz... Una luz que guíe, e ilumine a nuestras hermana/os".